| LESIONES EN LA RODILLA EN EL FUTBOL |
La artroscopia es una técnica quirúrgica que como tal, obliga al mismo nivel de exigencia de asepsia y anestesia que otras intervenciones. Como la rodilla es una articulación cerrada y sellada herméticamente por la cápsula y los ligamentos laterales, mediante un circuito cerrado de irrigación con suero fisiológico estéril, podremos hincharla y reproducir en su interior un espacio líquido similar a lo que sería una pecera.
Si a esta articulación llena de suero fisiológico, le introducimos un pequeño tubo conectado a una fuente de luz, que a su vez está conectada a una minúscula cámara de vídeo, y todo ello lo conectamos a un monitor, podremos ver por dentro, en tiempo real, la rodilla. De esta forma el médico podrá saber si la rodilla de nuestro familiar, amigo o conocido tiene una lesión de menisco, de ligamentos o de cualquier otro tipo. Si además de todo esto, el médico posee buen material de artroscopia podrá reparar la mayoría de las lesiones intrarticulares de rodilla ocasionadas por el fútbol. Así, con un máximo de tres pequeñas incisiones de 0,5 cm, podremos abordar la mayoría de lesiones articulares del futbolista.
Las indicaciones más frecuentes son la extirpación parcial o completa de un menisco y la reparación del ligamento cruzado anterior mediante su sustitución por otro ligamento o tendón, habitualmente el tendón rotuliano o tendones de la llamada pata de ganso.
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